Gregorio Melara
PROCER "GREGORIO MELARA"
Gregorio Melara, fue un criollo de autentica raíz usuluteca, vivía en la casa #7 de la Avenida que hoy con justicia lleva su nombre, se dedicaba al comercio de pequeñas industrias y aparentaba prosperidad, estaba casado con Doña Isabel de Castro, con quien procreó dos hijos: Isabel y Calixto, la primera casada con Justo Francisco Guandique, Escribano Público de la ciudad de San Vicente, de este matrimonio nació en la ciudad de San Miguel, un hijo que es gloria de El Salvador : El maestro Francisco Gavidia.
Gregorio Melara, gran amigo del prócer Juan Manuel Rodríguez, recibió en Usulután, la convocatoria a la Asamblea Provincial girada por el Secretario del Cabildo insurgente de San Salvador. Secretamente el día 16 de Noviembre de 1811, reunió un grupo de amigos en su casa de habitación y allí les dio a conocer la convocatoria, los instó a que lo acuerparan y asumir él la responsabilidad si fracasaban.
Animados por la palabra del patriota, convinieron en convocar al día siguiente 17 de Noviembre, a un Cabildo Abierto que autorizara la participación de Usulután en la gesta libertaria. En día 17, los patriotas oyeron misa con devoción, y al termino de los oficios, discretamente intimaron al cura párroco Francisco Peralta, para que les entregara el templo a efecto de servirse de las campanas para citar al pueblo, y hacer del atrio una tribuna. El párroco no hizo ninguna oposición, talvez porque su corazón palpitaba al ritmo del ansia de libertad al igual que en el de José Matías Delgado. Las sonoras campanas del templo, tocaron a rebato al mismo tiempo que los heraldos de Melara, completaban de viva voz, el llamado de las campanas.
El subdelegado intendente y Juez Real, Teniente Don Ignacio Domínguez, se acuartelo en actitud amenazante a la casa del Cabildo regular, pero el pueblo Usuluteco, retó valientemente a la autoridad reuniéndose en la plaza pública, hoy Alameda. En el Atrio de la iglesia estaban los insurgentes, ellos constituían la Junta Directiva del Cabildo Abierto. Su presidente, Don Gregorio Melara, se adelantó hacia el pueblo e informó que se había proclamado la independencia en El Salvador.
El pueblo asaltó las casas de los ricos terratenientes Blas Murillo y Domingo Payés debido a que estos habían salido a organizar refuerzos en apoyo al Teniente Domínguez. Don Gregorio Melara, electo diputado por Usulután, ante la Asamblea Provincial, partió hacia San Salvador, desgraciadamente esa Asamblea no se realizó porque los patriotas de San Salvador fueron reducidos por el Márquez de Aycinena y José María Penado.
Acogido el indulto, el Prócer Melara, se estableció en San Salvador y no volvió a Usulután, hasta el 2o. movimiento en 1814 como se revelara Gregorio Melara fue detenido prisionero y enviado al Castillo-Prisión de Omoa en Honduras, de donde ya no volvió pues murió como un mártir de la Libertad.

